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La fachada de la Natividad de la Sagrada Familia

Si hay una obra arquitectónica que simboliza la cultura catalana, esa es la Sagrada Familia. Esta basílica ha sido una de las mayores fuentes de inspiración para artistas y arquitectos de todo el mundo. Sin embargo, hay parte de esta obra que ha pasado desapercibida para muchos: la fachada de la Natividad.

Historia de la fachada de la Natividad

Antes de entrar en detalles, es importante conocer la historia de la construcción de la fachada de la Natividad. Esta parte del edificio fue diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí, quien se encargó de la construcción desde 1892 hasta 1926. Luego de su muerte, Francisco de Paula del Villar, Francisco de Paula Quintana y Lluís Bonet i Garí completaron la estructura. A diferencia de otras partes de la basílica, la fachada de la Natividad se destaca por ser la más naturalista, ya que representa el nacimiento de Jesús y la vida del hombre en la Tierra. Por esto, Gaudí decidió que la decoración de esta parte de la obra debía estar en sintonía con la naturaleza. Así, las esculturas de animales y plantas son comunes en esta fachada.

La simbología de la fachada de la Natividad

La fachada de la Natividad cuenta con una simbología muy trabajada y detallada. Una de las características más llamativas es el árbol de la vida, que se encuentra en la parte superior de la fachada, justo encima del Pórtico de la Fe. Este árbol está formado por ramificaciones de diferentes tamaños y representa la genealogía de Jesús. Otro elemento simbólico muy destacado de esta fachada es el portal de la fe. Este está formado por dos torres que se extienden hacia el cielo y que simbolizan la fe del hombre. Además, en el centro del portal se encuentra la imagen del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que representa la Santísima Trinidad.

Las esculturas de la fachada de la Natividad

Las esculturas son la principal caraterística de la fachada de la Natividad. Estas obras representan diferentes pasajes bíblicos y de la vida de Jesús. Cada una de ellas está detallada al máximo y muestra una gran riqueza de detalles. Entre las esculturas más destacadas de esta fachada está la de San José y el niño Jesús. En esta obra, se puede observar a un San José preocupado por la seguridad del niño Jesús. Además, en la fachada también se encuentra la imagen de la Sagrada Familia, que representa el amor en la familia y la ternura entre los diferentes miembros.

Las vidrieras de la fachada de la Natividad

Otra de las características de la fachada de la Natividad de la Sagrada Familia son sus vidrieras. Estas obras comenzaron a construirse en el año 2001 y su estilo se caracteriza por su gran luminosidad y colorido. Una de las vidrieras más destacadas es la del rosetón central, que representa el Árbol de Jesé. Esta vidriera está compuesta por más de 1.000 piezas de vidrio y su diseño sigue la tradición medieval.

Impacto social de la fachada de la Natividad

La fachada de la Natividad de la Sagrada Familia ha tenido un gran impacto en la cultura catalana. La obra en su conjunto representa una síntesis del arte, la fe y la cultura catalana. La fachada de la Natividad en particular se destaca por su riqueza simbólica y por su gran calidad artística. Además, la fachada de la Natividad es uno de los principales destinos turísticos en Barcelona y una de las mayores atracciones culturales de España. Cada año, millones de turistas visitan la obra para poder apreciar de cerca su belleza.

Conclusión

La fachada de la Natividad de la Sagrada Familia es una obra maestra del arte y la arquitectura. Su simbolismo, su calidad artística y su gran impacto social la convierten en una de las mayores representaciones de la cultura catalana. Si alguna vez visitas Barcelona, no puedes dejar de visitar esta maravilla de la arquitectura.